Diástasis abdominal

Después de un embarazo y de un parto, los músculos del abdomen se resienten y se puede llegar a sufrir una separación en la zona del abdomen central, algo conocido como diástasis abdominal. Te explicamos más sobre ella a continuación.

¿Qué es la diástasis abdominal?

La diástasis abdominal es la separación que se produce entre los músculos rectos del abdomen a consecuencia de una distensión y con el daño que conlleva en los tejidos que normalmente unen dichos músculos. Se calcula que más de un 65% las mujeres embarazadas la sufren durante su tercer trimestres de gestación, puesto que el útero tiene que crecer detrás de los músculos del abdomen expandiendo así la línea que los separa.

En esta etapa además se dan los mayores cambios hormonales para preparar el cuerpo para el parto y que por otra parte, ayudan a distender las articulaciones y los tejidos conectivos. Esto quiere decir que aunque se intente prevenir durante la gestación la diástasis con una faja y con ejercicios, siempre va a quedar algo de flacidez una vez se de a luz.

La tensión producida en el abdomen durante el embarazo será también mayor cuanto más volumen vaya adquiriendo la barriga de la mamá, por lo que cuando hay un embarazo múltiple, la distensión suele ser más evidente. Por eso especialistas en estos temas sugieren trabajar la zona durante y después de la gestación para evitar en cierta medida que se produzca una diástasis y corregirla completamente una vez haya nacido el niño.

Las consecuencias de una diástasis abdominal es flacidez y descolgamiento de la zona del abdomen, un posible abultamiento en el centro del mismo cuando se realizan esfuerzos o ciertos gestos, ya que falta contención en las zonas internas y disfunciones en el suelo pélvico que provocan dolor en esta zona e incontinencia urinaria.

Tratamientos

Cuando se produce la diástasis abdominal resulta bastante difícil recuperarse completamente, pero se pueden tomar ciertas medidas para mejorar su aspecto como por ejemplo realizar abdominales hipopresivos, aconsejablemente con la ayuda de un profesional en esta materia que recomiende los ejercicios que pueden ayudar a recuperar el tono de esta zona. Los abdominales tradicionales no se recomiendan, ya que pueden llegar a lastimar el suelo pélvico de la madre, que ya de por sí se encuentra debilitado.

Se deben evitar los esfuerzos que presionan el abdomen como por ejemplo coger peso, levantarse de la cama sin ponerse antes de lado o empujar demasiado cuando se va al baño. Para ésto último hay que evitar el estreñimiento llevando una alimentación correcta.

Además existen fajas específicas para tratar una diástasis abdominal, que de cualquier manera, no tienen que ser utilizadas durante un tiempo demasiado prolongado. En los casos más problemáticos y más graves, se puede recurrir a ciertas técnicas más más complicadas como la fisitoterapia, la electroestimulación e incluso la cirugía.