Gingivitis y embarazo

Con la noticia de la llegada de un miembro nuevo a la familia se produce un enorme impacto a todos y cada uno de los niveles. Para la madre especialmente supone todo un reto a nivel fisiológico, y aunque es un cambio totalmente natural, puede conllevar algunas cambios que afectan a la salud tanto de ella como de su futuro bebé.

Gingivitis

Y la cavidad bucal por supuesto, no se encuentra exenta de dichos cambios ya que uno de loso más importantes es el aumento de la secreción de las hormonas, algo que favorece la inflamación de las encías que rodean los dientes y que se conoce como gingivitis. Este trastornos puede darse hasta en un 75% de las mujeres que están embarazadas y aparece normalmente entre el tercer mes y el octavo de embarazo.

Si ya existía una gingivitis previa y había acumulación de placa dental o sarro, se verá agravada. De igual manera un 25% de las mujeres que están en estado fértil pueden llegar a tener periodontitis lo que conlleva una destrucción del soporte del diente lo que puede llegar a tener graves consecuencias tanto a nivel sistémico como local. A este último nivel lo más importante sería la pérdida de los dientes y a nivel sistémico podría relacionarse con problemas asociados al parto como un bajo peso del bebé al nacer o un parto prematuro.

Otros trastornos o enfermedades de la boca asociados con un embarazo podrían se el aumento del número de caries debido a una acidificación de la saliva o a un aumento del consumo de azúcares, así como por la erosión dental que provocan los vómitos y las náuseas, por sequedad bucal, por mal aliento, por hipersensibilidad dental o por un granuloma del embarazo, consistente en una tumoración inflamatoria de tipo benigno.

Prevención

La mejor manera de prevenir y de ayudar a curar estos trastornos y enfermedades es establecer unas normas de higiene bucal correctas tanto antes como durante todo el embarazo. Es recomendable cepillas al menos dos veces cada día los dientes así como después de cada comida, con un cepillo que tenga un cabeza pequeño y unos filamentos suaves para que no se dañen las encías y una pasta dentífrica con fluoruros y antisépticos.

Hay que prestar también mucha atención a la limpieza de los espacios entre los dientes con ayuda de cepillos interproximales, con cintas y sedas dentales y con irrigadores bucales. También se pueden realizar enjuagues con un colutorio específico que cuente con antiséptico bucal que sea seguro durante el embarazo, como por ejemplo el cloruro de cetilpiridinio, para ayudar y prevenir a tratar la inflamación como el sangrado de las encías provocado por la gingivitis.

De igual manera se recomienda visitar al dentista tanto antes como durante todo el embarazo, especialmente como prevención de esta y otras enfermedades. Si hubiera que realizar algún tipo de tratamiento, el segundo trimestre es el período perfecto si se utiliza una anestesia local que sea segura tanto para la salud de la mamá como del bebé.